La imposibilidad del olvido
- Eudora
- 4 nov 2025
- 1 min de lectura
“Zora tiene la propiedad de permanecer en la memoria punto por punto, en la sucesión de sus calles, y de las casas a lo largo de las calles, y de las puertas y ventanas de las casas, aunque no haya en ellas hermosuras o rarezas particulares".
—Italo Calvino
Zora es la ciudad de la memoria perfecta. En ella nada se pierde: cada piedra, cada gesto, cada sombra conservan su forma y su lugar. Pero ese don también es una condena. Una ciudad que no puede olvidar está condenada a repetirse, a permanecer detenida en el tiempo, sin posibilidad de transformación.
Calvino nos muestra que la memoria no es solo una acumulación de recuerdos, sino una forma de construir sentido. Recordar implica elegir, reinterpretar, dejar que el pasado dialogue con el presente. Zora, en cambio, queda inmóvil: prisionera de su exactitud, incapaz de imaginar algo distinto a lo que ya fue.
En La arquitectura de lo invisible, toda descripción es también una pregunta.
¿Qué hace que una ciudad exista? ¿Su espacio físico o las historias que la habitan? ¿La materia o el relato?
Desde este punto de partida, abrimos un lugar de reflexión, donde puedan tomar las palabras de Calvino y llevarlas a su propia experiencia, su propia vida.
Algunas preguntas les pueden servir de punto de partida:
¿Qué ciudad sentís que te representa o te acompaña?
¿Dónde creés que podría estar Zaira, la ciudad que conserva la memoria en sus calles?
¿Qué recuerdos construirías si tuvieras que crear tu propia Zora?
Te invitamos a escribir tus pensamientos en los comentarios, a crear una ciudad de memorias que perduren en el tiempo.




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